Ciberataque a Kaseya, lo que nos ha enseñado este ataque a la cadena de suministros.
La importancia de la confianza de una cadena en la que el eslabón débil no siempre es el que parece.
Los ataques a la cadena de suministro o ataques a la cadena de valor, consisten en comprometer proveedores externos como un medio a través del cual acceder a otras organizaciones. Robos, secuestros de información o introducción de código malicioso son los principales objetivos de este tipo de ataques informáticos.
Los atacantes buscan servidores o infraestructuras sin protección, accesos inseguros o vulnerabilidades en el software, como en el caso del software VSA de Kaseya afectado en el ciberataque.
Una vez que logran identificar o introducir código malicioso en el software del proveedor, los cibercriminales pueden establecer desde ahí su lanzadera desde la que acceder a información de terceros o lanzar otros ataques.
Estos ataques son verdaderamente peligrosos porque se aprovechan de la confianza depositada en esos proveedores, por lo que las victimas subsidiarias pueden haber relajado sus medidas de seguridad, encomendándolas al proveedor. Un ataque a la cadena de suministro puede ser altamente escalable, masivo y global con un significativo numero de posibles victimas, como ha ocurrido en esta ocasión, afectando a miles de empresas de todo el mundo.
El software malicioso que ha afectado a Kaseya no es nuevo, ni mucho menos. El ransomware REvil esta operado por un grupo cibercriminal especializado en este ciberataque. También conocido como Sodinokibi, es uno de los operadores de ransomware como servicio (RaaS) mas prolíficos, que apareció por primera vez en el año 2019. Según la compañía de ciberseguridad Kaspersky, días después del ataque a Kaseya habían detectado mas de 5.000 intentos de ataque de este mismo software malicioso en Europa, América del Norte y Sudamérica.





